El Kirchnerismo está tan al margen de las instituciones que, este mediodía, ha hecho un acto para decir que va a cumplir con una ley. Y, encima, una corte de acólitos legitimó con sus aplausos que cuatro millones y medio de argentinos que trabajaron toda la vida por el país cobren mil pesos, no superando así la línea de pobreza.
En el Poder Legislativo unicameral de Finlandia (Eduskunta), un país de 5 millones de habitantes, existe una Comisión para el Futuro, formada por 17 legisladores (8,5 por ciento de un total de 200) de distintos partidos, que se encarga de hacer un análisis objetivo de la realidad para buscar soluciones efectivas para los desafíos de largo plazo. Visto desde la ciencia política, este parlamento, no sólo ejerce las funciones de legislar, representar y fiscalizar, sino que suma el poder de construir una visión, mediante el debate político de escenarios posibles.
El 12 de noviembre de 2008, dos días después de que la Presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner vetara la Ley de Protección de los Glaciares y Áreas Periglaciales. Estábamos en una reunión oficial en la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable. De un lado, la todavía Secretaria Romina Picolotti y sus colaboradores; del otro, el autor de esta nota en su carácter de Presidente de la Comisión de Recursos Naturales y Ambiente Humano de la Cámara de Diputados de la Nación. Hablábamos formalmente de cuestiones menores, cuando la secretaria Picolotti me pidió que la acompañara a su despacho porque necesitaba contarme algo en "privado".
El matrimonio entre personas del mismo sexo es un reconocimiento social, cultural y jurídico a las personas gays, lesbianas y trans, un reconocimiento para que las personas cuya orientación sexual sea distinta a la heterosexual, puedan disfrutar de los mismos derechos en condiciones de igualdad real.
Agotado el planeta del usufructo humano fueron las tradicionales formas que adoptaba la minería las que dejaron de ser efectivas y caducaron. Hace tiempo que la minería a cielo abierto reemplazó al tradicional sistema, obteniendo la materia prima en base al uso de explosivos a gran escala e inimaginables cantidades de agua combinada con químicos tóxicos para separar los metales buscados. Y todo este mecanismo, funcionando de manera incesante, con enormes gastos de energía.
Desde el veto presidencial de la Ley de Presupuestos Mínimos de protección de glaciares y del ambiente periglaciar de la profesora y ex diputada Marta Maffei (DMC.), surgió un gran debate nacional entre dos proyectos de ley. Por un lado el del diputado Miguel Bonasso, que es la ley de Maffei clonada, y por otro el del senador Daniel Filmus. No olvidemos que este veto fue y es conocido como el Veto de la Barrick.
Analizar la cantidad de leyes sancionadas en el período 1999-2009 evidencia una tendencia clara que oscila entre las 107 y las 166 leyes nuevas al año. Sin embargo, el 2005 contiene un dato muy particular, y es que solamente se sancionaron 65 leyes en ese período. La cantidad de sesiones que alcanzaron el quórum necesario durante ese período también fue muy baja (58 reuniones en ambas Cámaras en comparación con las 94 del período parlamentario siguiente). Durante el año 2005, el bloque mayoritario sufrió fuertes conflictos internos que se dirimieron en las elecciones de octubre de ese año.
En la sesión del 14 de abril pasado, el Senado dio media sanción a la reforma de la Ley de Impuesto al Cheque. El cambio amplía la coparticipación a las provincias sobre lo recaudado por ese tributo. Específicamente, el Senado derogó el artículo 3 de la ley 25.413. La votación, con 35 votos a favor y 33 en contra terminó envuelta en una fuerte polémica. Frente a tantas posturas sostenidas públicamente ante lo que está ocurriendo con el proyecto que modifica la ley que está en estudio en el Congreso, intentaremos arrojar un poco de luz sobre este debate.