Se trató de un megaoperativo coordinado del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires en el que se colocó una gran cantidad de cemento para ampliar el mítico puente.
Se trata de un edificio que fue tomado hace 16 años y que los vecinos denunciaron que se vendía drogas y alcohol y que había ruidos molestos por las noches.
Luego de largas negociaciones, Jorge Macri confirmó el traslado de detenidos del penal de Devoto hacia la penitenciaria bonaerense, un histórico pedido del gobierno porteño.