La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires aprobó este miércoles la Ley 6961, una reforma al Código Contravencional, que endurece las sanciones contra los cuidacoches y limpiavidrios que operan en la vía pública. La decisión fue respaldada con 36 votos positivos. Esta medida permite ampliar la capacidad de control del Gobierno Porteño, se extienden los horarios de prohibición en eventos masivos y se faculta a la Policía local a detener a los trapitos que se apropian del espacio público y extorsionan a los vecinos.
La nueva normativa contempla penas de entre 20 y 50 días de detención cuando se compruebe la existencia de una banda coordinada en eventos masivos con organización previa. Para quienes cuiden vehículos de manera ilegal en cualquier calle o espacio público de la Ciudad, serán de 10 a 30 días. Por otra parte, aquellos que lideren o fomenten estas actividades podrán recibir penas de hasta 60 días de cárcel. Además, en los casos que exista violencia, persistencia, intimidación o aprovechamiento de la vulnerabilidad de la víctima, las sanciones se duplicarán.
Respecto a las multas, establece la inhabilitación para acceder a programas sociales, subsidios y beneficios estatales por hasta dos años, para quienes actúen de manera organizada en eventos masivos. En caso de ser económicas, los montos que oscilaban entre aproximadamente $50.000 y $285.000 pasarán a un rango de 1.200 a 7.000 Unidades Fijas, lo cual va desde $1.139.988. A su vez, el trabajo comunitario se amplía de un máximo de dos días a períodos de entre 20 y 45 jornadas de utilidad pública.
La responsabilidad de los clubes no quedó al margen: Las instituciones deportivas que apañen estas prácticas pueden recibir multas de hasta $20 millones y clausuras de hasta 90 días, triplicando el máximo de 30 días que contemplaba la legislación anterior.
Entre mayo de 2025 y 2026, la Ciudad de Buenos Aires registró 13.149 contravenciones vinculadas a esta problemática, una cifra que el Ejecutivo consideró insuficiente para tomar acciones. El jefe de Gobierno sostuvo que ''los trapitos son una mafia, se creen dueños de la calle y viven de extorsionar a los porteños. Ahora los metemos presos''. Macri, considera que con esta medida logrará recuperar el espacio público y ''brindar mayores herramientas a la Policía de la Ciudad para combatir una problemática que genera reiteradas denuncias de vecinos y automovilistas, especialmente en las inmediaciones de estadios, recitales y eventos multitudinarios''.
Redacción Sesionar
redaccion@sesionar.com.ar
Caracteres: 2492