El canciller – que concurrió a la comisión presidida por el senador del Frente para la Victoria Daniel Filmus- resaltó que el problema es la territorialidad no la “autodeterminación de los pueblos” y destacó que la Argentina siempre buscó solucionar el conflicto por la vía del “derecho”.
“Nunca en la historia de nuestro país intentó construir la soberanía de otro pueblo. Jamás. Siempre el pueblo argentino estuvo del lado de los aquellos que luchaban contra el colonialismo. Es por eso que nos hemos hecho acreedores ante el mundo de un respeto por nuestra lucha por los derechos de las Islas Malvinas, de nuestra soberanía”, argumentó.
Y agregó: “La Argentina debe seguir insistiendo, debe seguir yendo a los foros internacionales”.
El funcionario aseguró que el mundo ve que el gobierno “está hablando en nombre del pueblo argentino y de todas las fuerzas democráticas que lo representan”.
“La soberanía sobre las islas es una cuestión que no ha comenzado hace poco, no es una cuestión que tiene 30 años, sino que es una cuestión que lleva 179 años de conflicto”, recordó.
Además, explicó que el territorio de la República Argentina fue invadido por una fuerza colonial, en este caso Gran Bretaña. “No fue el primer intento. Pero el objetivo era el mismo: Ocupar parte de nuestro territorio”, repasó.
“Cuando hablamos de Malvinas, tenemos que hablar de un tema que hace a la esencia de nuestra Nación, que hace a la esencia de nuestra construcción como pueblo libre y es que hace 179 años tienen cercenada parte de la soberanía de su territorio por una potencia colonial”, especificó.
También se refirió a la solidaridad de los pueblos de América Latina y del Mercado Común del Sur (MERCOSUR) y mencionó el pedido de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) cuando el organismo solicitó en 1975 que ambos países participen de negociaciones directas.
En relación a la explotación de los recursos de las islas, Timerman indicó que “Gran Bretaña desobedeció la decisión de las Naciones Unidas y decidió beneficiarse con los recursos renovables y no renovables de las islas Malvinas” y subrayó que esos recursos “le pertenecen al pueblo argentino y son necesarios”.
“Implica un severo riesgo ambiental. Si existe un accidente como en el Golfo de México va a generar un caos ecológico del cual nosotros y los hermanos del MERCOSUR seremos las principales víctimas”, aclaró.
E insistió: “No podemos permitir que se desobedezca a las Naciones Unidas en la explotación de los recursos”.
“La causa que une a America Latina es las Malvinas, la bandera ilegal del gobierno ilegal de Malvinas también es un problema de America del Sur”, concluyó en su exposición.
Por otra parte, el senador radical Juan Carlos Marino aseveró que “esto traspasa a los partidos políticos” y expresó que “el sentimiento es el mismo”.
“Las Malvinas serán recuperadas por la Argentina siempre y cuando apostemos al diálogo”, remarcó explicando que los habitantes de las islas “no son pueblos originarios sino británicos”.
El senador socialista, Rubén Giustiniani, hizo referencia a los dichos de Cameron y declaró que se rechazará “con toda contundencia” sus dichos “ya que ese exabrupto de tildar a la Argentina de colonialista desconoce a toda la historia”.
“Expresa el nerviosismo de ver el aislamiento internacional que tiene Gran Bretaña”, disparó el senador asegurando que el camino a seguir es el de “acompañamiento regional, firmeza y de forma pacífica”.
La comisión quedó conformada por los oficialistas Salvador Cabral, Walter Barrionuevo, Rolando Bermejo, Daniel Filmus, Marcelo Fuentes, Marcelo Guinle, Ruperto Godoy y María Laura Leguizamón y por los senadores Samuel Cabanchik, Rubén Giustiniani, María Higonet, Juan Carlos Marino, Roy Nikisch, Agustín Pérez Alsina y Emilio Rached.
Alexandra López y Romina Lascano