“La mujer no tiene las herramientas para tomar decisiones con respecto a su embarazo y a su vida reproductiva y ese es un debate que se va a dar acá. El pueblo está dispuesto. Todas las preguntas que recibo en la calle o en los medios me demuestran que hay posibilidad para tener ese debate ahora”, aseguró.
Según Mollmann la legalización del aborto “baja el número de muertes maternas” pero debe ser combinada “con una legislación que permita el acceso a los anticonceptivos y a la información de salud sexual”.
“Hemos visto, por ejemplo en Nicaragua, que cuando se penalizó por completo el aborto, los precios de los abortos clandestinos subieron directamente. Una vez que quedan clandestinos se vuelven un negocio”.
En referencia a la aplicación de una “buena” política pública explicó que debe basarse en las estadísticas, la ciencia y en lo que se pueda “mesurar”. “Si vemos los países donde se tiene todo el paquete que suma el acceso a los anticonceptivos, el acceso a la información, igualdad entre los géneros y la legalización del aborto ahí hay menos abortos y hay menos muertes”.
La defensora de los Derechos Humanos habló también de las legislaciones vigentes en la Argentina y afirmó que la Constitución incorpora todas las convenciones internacionales de Derechos Humanos. “Esas convenciones que son derechos constitucionales protegen el derecho a la vida, a la salud y a la no discriminación de la mujer”, expresó.
Además confió que el gran debate es y será para “cambiar la legislación del Código Penal”. “La legislación es similar a la de otros países y de hecho las leyes que protegen los derechos reproductivos y sexuales de las mujeres es mejor en la Argentina, lo que pasa es que el resultado es peor porque falta la implementación”.
En regencia a al embrión aseveró que en la actualidad el único instrumento internacional que posibilita la protección del derecho a la vida del embrión es la Convención Americana de los Derechos Humanos y lo hace de manera moderada, diciendo la mujer es adulta y que tiene derecho a la vida, a la salud y a la no discriminación.
Durante el encuentro, la representante de Human Rights Watch comentó que desde el momento que se hizo pública su participación recibió amenazas. “Es más fácil para las personas que no quieren ver un debate democrático, mandar una nota anónima o dar a la luz sus opiniones de esa manera, lo que va a ser más difícil es tener un debate moderado, adulto, democrático y transparente sobre el tema”, finalizó.
Alexandra López