Los presidentes del radicalismo y del socialismo definieron la unión de ambos partidos en vista de las elecciones de 2011. Los dirigentes coincidieron en una construcción para gobernar y manifestaron su interés en que se unan otras fuerzas políticas. “Hay dos partidos con tradición, volumen y peso que están dispuestos a darle a la sociedad lo que reclama: Una alternativa de cambio con gobernabilidad”, indicó el radical Ernesto Sanz.
El senador que preside el radicalismo afirmó que el acercamiento es mucho más que una alianza electoral. “Esto es una construcción para gobernar. Demasiados antecedentes hay en la historia argentina, algunos más lejanos otros más recientes de acuerdos políticos solo para ganar una elección”.
“Ganar una elección quizá no sea tan difícil, lo que es complicado, y es un gran desafío, es gobernar. Queremos asumir ese desafío. Estamos detrás de esta construcción y lo hacemos no anteponiendo nombres y apellidos o candidaturas o cuestiones personales”, continuó.
El socialista Rubén Giustiniani resaltó que lograron el inicio de un “diálogo programático” en el que con el transcurso del tiempo se conseguirá que las distintas fuerzas políticas se incorporen.
“Nos parece que va a ser el corolario del acuerdo programático y para discutir los temas. Hubo experiencias positivas, exitosas, en las últimas elecciones. Estamos planteando una nueva experiencia hacia delante, que recoja la experiencia del pasado. Hacia adelante hay algo nuevo para construir y esta basado en este primer paso que es el debate programático”, concluyó Giustiniani.