Los legisladores iban a tratar como primera preferencia con despacho, un proyecto de ley de doble lectura que necesita al menos 40 votos positivos para recibir sanción definitiva y que tiene por objeto otorgar a la Asociación Civil Club de Amigos “el permiso de uso y explotación con carácter oneroso, por el término de 20 años, del predio que actualmente ocupa ubicado en el denominado Parque Jorge Newbery con frente a la avenida Presidente Figueroa Alcorta, fondos sobre los arcos del ex Ferrocarril Mitre, costado norte sobre Avenida Sarmiento y costado sur sobre Av. Casares”.
La iniciativa promovida por el jefe de gobierno, Mauricio Macri, obtuvo aprobación inicial el 3 de diciembre de 2009 con 47 votos afirmativos. El 30 de marzo se realizó la Audiencia Pública con 83 participantes cumpliéndose con lo establecido por los artículos 89 y 90 de la Constitución de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
La comisión de Protección y Uso del Espacio Público y la Comisión de Presupuesto, Hacienda, Administración y Política Tributaria aconsejan, en el despacho mayoritario, la sanción del proyecto que busca establecer además que el predio sea destinado a la práctica de actividades deportivas, sociales, culturales y comunitarias. Un despacho de minoría aconsejando el archivo del expediente fue firmado por diputados del bloque Proyecto Sur.
También estaba previsto darle tratamiento a la prohibición de la instalación y el funcionamiento de cajeros automáticos bancarios y máquinas expendedoras de dinero en los establecimientos e inmuebles en los que funcionen salas de juego habilitadas en el ámbito de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
En relación a este tema, la comisión de Desarrollo Económico de la Ciudad, firmó dos despachos a partir de las iniciativas presentadas por los legisladores Daniel Amoroso (Unión Federal) y el ex diputado Facundo Di Filippo. El de mayoría, firmado por legisladores de Coalición Cívica, Encuentro Popular para la Victoria y Proyecto Sur, propone además la prohibición de "espacios de actividades relacionadas con préstamos pignoraticios de dinero contra entrega de documentos, cheques o empeño de bienes" en dichas salas o a una distancia menor a 200 metros del perímetro de los establecimientos e inmuebles en que funcionen salas de juego. Igual restricción podría correr para la instalación y funcionamiento de cajeros automáticos bancarios y/o máquinas expendedoras de dinero. A su vez se prohibiría la instalación de nuevas salas de juegos a una distancia menor que la mencionada de cualquiera de los dispositivos de obtención de dinero señalados.
Romina Lascano