8/6/2009 

 

Estaba previsto para esta sesión. Después de idas y vueltas, los legisladores tratarían la aceptación del veto parcial a la ley de publicidad exterior, interpuesto por el jefe de gobierno, Mauricio Macri. Pero esto no sucedió. Fuera de la legislatura, trabajadores y sindicatos vinculados a la publicidad expresaron su bronca y preocupación por las posibles consecuencias de esta norma.


"Estamos haciendo el esfuerzo de hablar con todos los bloques para solicitarles que no le den mayoría a este veto del Poder Ejecutivo y que no dejen a los trabajadores sin el sustento necesario para vivir. Los gobernantes deberían preocuparse por generar fuentes de trabajo, no por cerrarlas”, expresó el secretario general del Sindicato Único de la Publicidad (SUP), Vicente Alvarez Portas quien detalló que “dos mil empresas y 14 mil trabajadores” están ligados a esta actividad.

El representante sindical denunció que el tratamiento de este tema “se ha venido aplazando semana a semana durante seis meses. Y se está realizando entre gallos y medias noches”.
 
El proyecto de ley, enviado originalmente para su tratamiento desde el Gobierno porteño a la Legislatura, fue debatido y finalmente sancionado en noviembre del 2008. Pero el ejecutivo porteño vetó parcialmente la ley y ahora la legislatura debe debatir la aceptación de la misma.
 
“Me parece que fue correcto que no se tratara porque la presentación tenia una observación con lo cual todavía no se había alcanzado un consenso necesario para definir la situación”, explicó el legislador del PRO, Patricio Di Stefano, quien agregó que “con la nueva ley lo que se plantea es que el 100 por ciento de las marquesinas tienen que ser modificadas con lo cual lejos de disminuir la cantidad de fuentes de trabajo, va a haber una demanda gigantesca de marquesinas”.
 
“El veto que hizo el poder ejecutivo con el tema de las marquesinas es absolutamente caprichoso”, disparó la legisladora del Frente para la Victoria, Alicia Bello.
 
“Inicialmente copiaron el modelo de San Pablo y quisieron hacer publicidad cero. Pero se dieron cuenta que era imposible. Así, se fue ampliando el criterio inicial que era absolutamente restrictivo y quedó un proyecto con menos publicidad pero que no destruye las fuentes de trabajo”, relató Bello que, junto a los legisladores Christian Asinelli y Diego Kravetz, presentó un proyecto de ley modificatorio a la de publicidad exterior. “Vamos a insistir con el proyecto nuestro. Tiene las medidas correctas para que una marquesina no sea diminuta ni enorme. Además, la idea es que no haya zona de exclusión”, explicó.
 
“El problema que tiene la publicidad en la ciudad de Buenos Aires no es por un vacío legal sino que es de control. Hay que hacerlo efectivo sobre el que quiere estar ilegal, incentivar a los que buscan cambiar y ponerse en regla y cuidar la fuente de trabajo en un momento que la ciudad y la Argentina atraviesan por un momento de crisis. La verdad es que no es saludable que desde la Legislatura emitamos leyes que impacten negativamente en el trabajo de los porteños”, concluyó Gonzalo Ruanova, legislador de Espacio Plural, quien realizó observaciones al veto parcial y al proyecto de Bello, Asinelli y Kravetz.  
 
Romina Lascano y Alexandra López



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