La Cámara Alta aprobó con modificaciones la iniciativa sobre fertilización asistida, por lo que volverá a Diputados y no será ley. El proyecto obligará a las obras sociales, a las empresas de medicina prepaga y al sistema de salud pública a que incorporen, como prestaciones obligatorias, la cobertura integral e interdisciplinaria de los procedimientos que la Organización Mundial de la Salud (OMS) calificó como “Reproducción Humana Asistida”, entre otras cosas.
La senadora Liliana Fellner aseveró que son necesarias las modificaciones para que la Nación acompañe a las provincias “chicas” y estas no sean prisioneras de los sectores privados ya que consideró que “son los únicos que tienen la posibilidad de dar este tipo de servicios a quienes los requieran”.
Además insistió en la importancia de “la formación y capacitación continua de recursos humanos especializados en los procedimientos y técnicas de reproducción médicamente asistida”.
El Presidente de la Comisión de Salud, José Cano, también defendió el proyecto y destacó que “garantiza el derecho a la salud”.
Según el radical a partir de la implementación de la ley el Estado permitirá “el acceso a la cobertura de mucha gente que lamentablemente se ve impedida por cuestiones económicas”.
Sobre las técnicas a la que hace referencia el texto están incluidas la inducción de ovulación, la estimulación ovárica controlada, el desencadenamiento de la ovulación, las técnicas de reproducción humana asistida y la inseminación intrauterina, intracervical o intravaginal con gametos del esposo, pareja o de un donante.
El diagnóstico, medicamentos y terapias de apoyo con los criterios y modalidades de cobertura que establezca el Ministerio de Salud de la Nación, que no podrá introducir requisitos o limitaciones estarán incluidos en el Programa Médico Obligatorio (PMO).
A pesar de que expresó su apoyo a la iniciativa, la senadora Liliana Negre de Alonso detalló: “El proyecto contempla el Registro de Donantes pero no tiene en cuenta la protección del derecho a la identidad de los niños, niñas y adolescentes con respecto a los donantes”.
Otra de las legisladoras que compartió la idea pero que cuestionó algunos puntos fue Graciela Di Perna, para quien la redacción original dejaba “una ley incompleta”. “No se tienen en cuenta las infracciones por delitos sobre estas prácticas, afirmó.
La propuesta que logro 60 votos positivos y dos negativos volverá a Diputados, que fue la cámara de origen, para esperar la aprobación de las modificaciones.