“Lo ideal siempre es tener una articulación y ser el brazo legislativo. Por los celos del gobernador, porque él es radical y yo justicialista, y porque se peleó con el gobierno nacional, nunca conseguí esto que era mi mayor expectativa”, disparó el dos veces intendente de Monte Caseros y ex vicegobernador. “Hoy aca soy casi un solitario que se imagina las cosas que la provincia tiene, quiere o necesita. Y que recava información de sus habitantes para elaborar los proyectos”, agregó.
Galantini afirmó que durante su gestión acompañó la política de derechos humanos del gobierno nacional y defendió al mismo en el conflicto con el campo. También apoyó las listas del oficialismo. “Hay un sector muy importante de la política argentina que está defendiendo un proyecto. Me parece bien que en tiempos donde ese modelo puede sufrir riesgos, todo el mundo ponga el cuerpo en esto”, confesó.
Autor de la ley de emergencia en el noroeste por el dengue e impulsor del proyecto para que el guaraní se convierta en la lengua oficial del MERCOSUR, el candidato espera poder llevar adelante la construcción de un puente en Monte Caseros que una a la Argentina con Brasil y Uruguay. También, desea crear el Instituto Nacional de la Madera. “Intenté llevarlo adelante desde el primer año. Corrientes es una de las provincias con mayor superficie forestal implantada y, por ende, rica en esta materia. El proyecto tiene muchas trabas pero yo sigo luchando por él”, explicó.
Además, expresó su opinión en relación a las candidaturas de los actores. "Es necesario que gente que tiene buena imagen en otros ámbitos de la vida institucional y social de un país ingrese a la política y participe en el mejoramiento de la transparencia. Lo que me parece mal es que aparezcan sólo para ser candidatos", dijo.
Y arremetió contra el actor y candidato a senador por la Alianza Encuentro por Corrientes, Eugenio “Nito” Artaza. “Lo de Nito es más doloroso todavía porque es un hombre de mucho éxito en su vida personal pero no existe en la provincia. Nunca fue a preguntarle a la cooperadora de la escuela donde fue toda su vida si necesitaba algo. Él se enteró que la política era buena cuando le metieron la mano en el bolsillo”, concluyó.
Romina Lascano